El sector de las telecomunicaciones se ha convertido, en tiempos de COVID-19, en una pieza clave en la aceleración de la transformación digital de las empresas. Es el momento de alinearnos con la tecnología para impulsar el desarrollo de infraestructuras de red mejorando su rendimiento.

Visón general del panorama actual

La llegada del COVID-19 está teniendo una serie de consecuencias muy preocupantes para nuestra sociedad. Sin duda, las consecuencias sanitarias están siendo las más graves y, durante esta segunda oleada en la que nos encontramos, la cosa no parece vislumbrar un panorama mucho más halagüeño.

Además de la crisis sanitaria, también existe una gran preocupación en el panorama económico debido a las grandes pérdidas que está soportando nuestro tejido empresarial, mayoritariamente compuesto por PYMES, con multitud de cierres de negocios, sobre todo de los sectores de la hostelería y el turismo, consecuencia de las restricciones impuestas a la población para combatir la propagación del virus.

Aceleración de la digitalización

Aunque la pandemia ha traído consecuencias muy negativas, sí que ha sido clave para acelerar la digitalización de España. El incremento del teletrabajo, la aceleración de la digitalización de la educación o una mayor capacidad sanitaria a través de las nuevas tecnologías, además de un mayor uso de las comunicaciones digitales han puesto de manifiesto la importancia que tienen las telecomunicaciones, convirtiéndose en un servicio esencial, aún más si cabe.

Las telecomunicaciones como motor de la digitalización

Gracias a las telecomunicaciones muchas actividades económicas han acelerado su transformación digital y han podido mantener sus negocios. Además, creo que un confinamiento como el que vivimos hubiera sido catastrófico si la infraestructura de telecomunicaciones de nuestro país no hubiera estado preparada para soportar tales cantidades de conexiones simultaneas, y no solo en el ámbito empresarial, también hablamos de como nuestro modelo relacional ha requerido de las nuevas tecnologías para mantener nuestras interacciones sociales.

Es el momento en el que las empresas de telecomunicaciones, como Verne TELCO, debemos asumir el compromiso de acelerar la transformación de nuestros enfoques tradicionales para garantizar una conectividad con la máxima calidad de servicio.

Presente de las telecomunicaciones: la fibra óptica

España es uno de los países con mayor cobertura de fibra óptica (FTTH) de Europa, con más del 86% de cobertura, muy superior a la media europea del 40%. Desde el estado de alarma, la contratación de líneas FTTH ha seguido creciendo, superando la cifra de 10,7 millones de líneas activas. No cabe duda de que las compañías de telecomunicaciones estamos haciendo un gran trabajo de despliegue de redes de banda ancha fija.

Futuro de las telecomunicaciones: el 5G

En cuanto a la tecnología 5G, aunque se ha retrasado la subasta del espectro hasta el año que viene, no tengo dudas de que será la gran apuesta de las compañías, por las grandes ventajas en cuanto a velocidad y latencia, además de las grandes posibilidades de uso respecto del 4G. Los grandes operadores ya presentan las primeras tarifas de 5G para usuarios en las principales ciudades.

Además, en los próximos años se prevén grandes inversiones para impulsar determinados sectores estratégicos como la sanidad, el turismo y la movilidad, y se invertirán grandes esfuerzos en promover la desaparición de la brecha digital en áreas rurales.

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